Campamento de Trabajo Social en los Andes Venezonlanos. Abril 2012

 ¿Q es la Q hay? en Campoflorido 

-Papi ¿qué es la que hay? Saludo continuo en Campoflorido de los hermanos venezolanos hacia los boricuas tratando de hacerlos sentir en casa. Cabe mencionar que este es un saludo sólo entre un sector de cantantes de la música urbana en Puerto Rico.

 

Hace dos meses cuatros jóvenes de Puerto Rico, iniciamos los preparativos para ir a Venezuela a ayudar a una comunidad en extrema pobreza en la Semana Santa, semana en la cual muchos acostumbran estar de jangueo (party), playa, descanso, y otras actividades placenteras. Fue una decisión un poco precipitada por que apenas teníamos un mes y medio para conseguir el dinero, pero desde un principio accedimos en confianza de que quien nos convocaba nos ofrecía una alternativa real de ayudar a los pobres, con la iniciativa de trabajo social en Campoflorido.

 

Éramos cuatro jóvenes universitarios, Juan Bethencourt, Director de la Residencia Universitaria Puertorreal, estudiante de leyes y quien convocó al viaje, Eduardo Sánchez, estudiante de pedagogía, Christian Laguna, estudiante de música y José A. Santos, estudiante de arquitectura. Así que, como imaginarán cada uno iba a tener una apreciación diferente de las cosas durante el viaje pero al final caminaban unificados en un mismo sentir, el de poder regalar a los necesitados lo que con amor han recibido.

 

Partimos de Puerto Rico el jueves 29 de marzo, día en que el futuro arquitecto celebraba su cumpleaños. Lo hizo montado en un avión y tratado junto a sus acompañantes como clase ejecutiva, entre “champange” gratuito, asientos espaciosos y felicitaciones de la tripulación por su natalicio y por la misión que como grupo emprenderían en la tierra a visitar.

 

Cuando llegamos al aeropuerto de Caracas, nos recibió muy enérgicamente los abuelos del abogado Juan, quienes viven en la capital. Fueron quienes nos llevaron hasta la Residencia Universitaria Monte Ávila para ubicarnos a cada uno en un cuarto, dos días previo al increíble viaje de 16 horas en bus al estado de Táchira, Colón. Esos primeros días fueron aprovechados para conocer mejor la ciudad de Caracas, guiados por nuestro líder de viaje, Juan.

 

Cada cual, sin saberlo, tenía una prueba que superar en Venezuela. El estudiante de leyes, tuvo en varios días el trabajo de lograr la transición del acento boricua a su natal venezolano y entre eso poder explicar a todos sus compatriotas la situación política de Puerto Rico con los EEUU. Bueno, pero no se si esto fue tan difícil en comparación a lo que vivió el futuro pedagogo del idioma inglés. Este estuvo todo el viaje practicando su pronunciación de la “R” utilizando como base su propio nombre. Fue una gran batalla entre Edualdo vs Eduarrrdo donde simpáticamente ganó la forma boricua. El músico también superó una gran prueba, la de desmintir, en la comida, en la tertulia, en la guagua, en el cuarto y en todo lugar a donde llegara algún venezolano y le preguntara, ¿los boricuas sólo escuchan y bailan reggeaton? Gracias a Dios tuvo la oportunidad durante una noche de tertulia musical en Campoflorido de hacer evidente con su instrumento musical, la garganta, que esa idea era falsa. Mientras, el arquitecto tuvo un choque contra su ego, logrando internalizar que lo que iba a construir no eran líneas en computadora y menos aún el diseño de una maqueta dentro de una oficina con aire central.  Su realidad fue a puro mollero y sudor, y al igual que todos fue alumbrado y ventilado con el sol candente y el viento de la montaña, y sobre todo utilizando como instrumento nuevo de diseño, la pala.

 

Bien, ya montados en el autobús y luego de las 16 horas de viaje, llegamos muy motivados a Táchira. En total éramos 83 jóvenes en el campamento de trabajo, así que no faltaba el buen humor y las energías para comenzar las tareas. Claro, estos boricuas no dejaron atrás sus panderos y cánticos movidos como el de la “La bomba, hay que rica es” contagiando a los venezolanos a improvisar sus propias “bombas”. Llegamos sábado, día que fue de organización y repartición de zonas de obra. Ya el domingo nos refrescaron con una visita al “Pozo Azul” el cual quedaba a una hora de la casa de Campoflorido, pozo donde nadamos he hicimos clavados hasta el cansancio. Todos los días antes y después de los trabajos de labor social también nos refrescaban con buenos momentos de oración, celebraciones litúrgicas, meditaciones y con buenas tertulias, todo sumergido en la libertad de cada cual para participar. Dato curioso para mi, todos participaban de todo. De lunes a viernes el día transcurría muy rápido y los trabajos eran realmente arduos. Todos cooperaban de diferentes formas, mezclando cemento, cargando y echando arena y piedra, haciendo calles, aceras, cargando bloques 2 horas hasta la cima de una montaña, ayudando en la construcción de pisos, paredes, cimientos, etc. Llegando al final de la jornada de trabajo era inevitable escuchar a  algunos “chamos” decirse unos a otros “dale con calmita”.  No se puede dejar pasar por alto el mencionar que toda la semana estuvo trabajando mano a mano con nosotros el alcalde de Táchira, Colón, no modelando para la foto, si no, haciendo todas las tareas antes mencionadas, junto a nosotros, todo el santo día.

 

Definitivamente fue muy sublime ver las caras de agradecimiento de cada una de las personas y comunidades que apoyamos. Ochenta y tres jóvenes logramos en la Semana Mayor impactar positivamente a muchas madres, padres, niños y ancianos que reflejaron con sus sonrisas y palabras lo agradecidos que estaban de nuestra humilde labor social. Al regreso del viaje en el bus ya no veníamos un gran grupo de jóvenes, más bien, un súper grupo de buenos amigos que se intercambiaban su “twitter”, “facebook”, e-mail para seguir en comunicación y con la gran expectativa de volverse a encontrar un año después en Campoflorido 2013.

 

Escrito por: José A. Santos Rivera (Nando)

Primeras noticias del Campamento de Trabajo en los Andes

Nos llegan las primeras noticias del Campamento de Trabajo en los Andes de Venezuela, donde hay 4 muchachos de Puertorreal.  Tenemos una foto que envió Francisco Febres.  Están trabajando en una zona que se llama La Quintera a dos horas en jeep por camino rural en la entrada al paramo del Zumbador. El trabajo consiste en trasladar 5000 bloques en mula y a espalda para la casa de un familia de la montaña. Se les ira rotando para q tengan la oportunidad de conocer otras zonas.

La comunicacion es dificil allí. Por eso la falta de noticias mas continuas. Son 78 universitarios.

Empezó el Campamento de Trabajo en los Andes de Venezuela. Abril 2012

Cuatro muchachos de Puertorreal partieron a ayudar en un campamento de trabajo, un voluntariado social, para ayudar a una comunidad pobre en los Andes venezolanos. Todavía no tenemos noticias de ellos. Pero confiamos es que les esté yendo muy bien

Día de trabajo

Ayudando al Club Bairá con su Casa Embrujada.

Día de arreglos

Día de trabajo

Hoy fuimos a ayudar al Club Baira a recoger y limpiar su sede en Guaynabo, después de que el viernes 28 la convirtieron en una Casa Embrujada.

Convivencia de Arreglos (2007)