No se entendería cabalmente Puertorreal si no se capta el sentido de la formación humana y espiritual que pretendemos brindar.

Quienes promovemos y dirigimos Puertorreal partimos de la creencia de que el hombre tiene un destino eterno, que está puesto por Dios en esta vida para algo: con un fin, con una vocación.  Y solo será feliz en la medida en que todas las metas humanas que persiga (en el trabajo, en la familia, en las relaciones sociales) estén ordenadas hacia esta vocación o plan de Dios.

Si aceptamos este supuesto -que no es otra cosa que la concepción cristiana de la vida- se deduce inmediatamente una consecuencia para quienes pretendemos ser educadores o formadores: hemos de despertar en los jóvenes el deseo de que descubran qué es lo que Dios espera de ellos en cada momento.

Este imperativo es más fuerte si lo que pretendemos es formar líderes, muchachos con una finalidad clara en su vida y con el convencimiento de que lo valioso que persiguen compensa  ampliamente el esfuerzo que requiere su logro.

San Josemaría Escrivá, Fundador del Opus Dei

San Josemaría Escrivá,
Fundador del Opus Dei

En Puertorreal tratamos de que todas nuestras actividades, de diversión y de formación, estén impregnadas de espíritu cristiano, sin que por eso pasen a ser actividades religiosas.
Para ello, tenemos encomendado los aspectos de formación espiritual alOpus Dei.

El Opus Dei es una Prelatura de la Iglesia Católica que procura enseñar a vivir el espíritu cristiano a personas de la calle:  amas de casa, obreros,    estudiantes, profesionales, etc.

Para más información
sobre el Opus Dei, puede visitar

www.opusdei.org

www.escrivaobras.org

www.es.josemariaescriva.info

www.es.romana.org

Esto, que suena muy bonito pero abstracto, en Puertorreal
lo hemos concretado de una forma muy práctica:

 Se ofrecen clases de formación cristiana especialmente diseñadas para jóvenes. 

Estas clases tienen un contenido muy práctico, enseñando cómo puede obrar cristianamente una persona en sus circunstancias: en la universidad, en el noviazgo, en el deporte, en la vida familiar.

 La formación espiritual se transmite también a través del ambiente de la casa y de las actividades.

En Puertorreal ponemos mucho esmero en que haya, por ejemplo, fuerte compañerismo entre todos, hacemos que los muchachos cuiden de las cosas materiales como si fueran suyas, les enseñamos a no consentirse caprichos en las excursiones, a estar pendientes de lo que necesitan los demás, a evitar la murmuración.

Un sinfín de detalles que son los que provocan que la formación espiritual entre, por decirlo de alguna forma, por la piel, por el contacto inmediato con una vida cristiana corriente, pero convencida y autentica.

La formación espiritual está encomendada a la prelatura del Opus Dei.

Esto se traduce en que cuenta con un capellán, un sacerdote que atiende espiritualmente a quienes viven allí y a quienes frecuentan al centro  Este sacerdote celebra la Santa Misa y administra los otros sacramentos a quienes voluntariamente lo desean.

 

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